Identifica lo que se repite.

El trabajo con clientes ofrece una visión cercana de cómo operan las empresas. Cuando el mismo problema aparece repetidamente, puede señalar una oportunidad para crear algo reutilizable.

Separa lo común de lo particular.

Un producto útil necesita una base estable. Las funciones a medida siguen teniendo su lugar, pero la base debe resolver un problema compartido lo bastante bien para funcionar por sí sola.

Construye con una visión a largo plazo.

Los servicios, los productos y las nuevas empresas acompañan distintas etapas de una idea. Nuestro modelo los conecta: el trabajo con clientes orienta los productos, y algunos productos pueden convertirse en empresas independientes.

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