Empieza por lo que debe funcionar.

Un sitio corporativo suele tratarse como una presentación. Pero el equipo que lo gestiona necesita publicar noticias, actualizar servicios, responder consultas y mantener la información coherente. Esas tareas diarias deben dar forma al proyecto desde el principio.

Dale estructura al contenido.

Un modelo de contenidos separa la información de la página que la muestra. Así, los miembros del equipo, los proyectos y los artículos pueden actualizarse de forma coherente. El objetivo no es un sistema más complicado, sino menos trabajo repetido.

Planifica más allá del lanzamiento.

Define quién se encarga de los contenidos, cómo se revisan los cambios y qué incluye el mantenimiento. Un sitio útil es un sistema que una empresa puede seguir operando.

Hablemos de tu próximo proyecto